jueves, 11 de abril de 2013

Una historia descabellada

Atended a lo que ahora os voy a contar. Esta historia no la púbico ningún juglar jamás. Ya que muerte de orca tendrás, si algún día la logras contar.
Esta historia habla de la verdad, de un reino singular, de como un héroe logró trincar, a la princesa más impura del lugar.


Hace mucho mucho tiempo, en un reino muy lejano de fantasía y violencia gratuita, había un Rey, el cual estaba sumamente aburrido. Tan tan aburrido que no sabía que hacer con su vida. El rey tenía a una hermosa y cándida (pero no doncella) hija de dorados cabellos y ojos como el mar a la cual quería casar.
Pero no importaba cuantos príncipes llegaran, ninguno cumplía la expectativa de su majestad para consagrar matrimonio con su, no tan virgen, hija.
Hasta que un día llegó a los oídos del rey, noticias sobre un fuerte y valiente guerrero. El valiente mata-trols.

"¿De que buena familia viene tal joven? Quiero nombre, apellido, conocer el escudo de tal galán."

Los siervos de su majestad  obedientes buscaron a aquel muchacho, del cual todos oían hablar, pero nadie conocía su nombre.

"¡Pardiez! ¡Sin nombre alguno no podemos buscarle! ¡Sin descripción física jamás daremos con él!"

El mago real, el cual, no era muy de fiar, tomó una idea mezquina, que haría cumplir su gran plan.

"Su majestad...Con mi magia puedo atraer al héroe a este lugar... Tan solo déjeme usar mi magia libremente...y el héroe aparecerá."

El rey, el cual no usaba demasiado su inteligencia, aceptó la propuesta. Todo lo que tenía de panzón, le faltaba en uso de la razón.
Así pues, el mago con su gran poder oscuro, transformó a su majestad en monstruo, todos los soldados y sirvientes corrieron la misma suerte que su majestad. El castillo pasó a ser una temible mazmorra llena de bestias en su interior. Horribles esqueletos armados bagaban libremente por los largos pasillos de piedra, y miles de trampas acechaban el lugar.
Mientras que la princesa, fue secuestrada por aquel mago, llevada al lugar más remoto de la temible mazmorra.

Cuando aquello pasó, en un lejano lugar, la noticia llegó al héroe que nadie lograba nombrar. Era un muchacho, no demasiado alto, tampoco fornido, más bien parecía un crío...Castaños cabellos despeinados y rostro tostado, más bien parecía un campesino a un guerrero fornido.
Pero como bien dicen, jamás juzgues a un libro por su portada.

Raudo fue aquel héroe sin nombre al lugar, luchó contra monstruos, consiguió tesoros....Luchó y luchó hasta que al final llegó.
Una vez frente al calabozo de la princesa, la puerta abrió y lo que allí vio fue a un gran dragón.

"Jajajaja ¡Has caído en mi trampa! ¡Al fin di contigo! ¡Ahora morirás y de aquí no lograrás escapar!"

El silencioso muchacho luchó y luchó con furia contra el mago que se transformó en un gran dragón. Fue una dura pelea, pero como todo héroe ha de saber, todo jefe final, tiene una estrategia para matar.
Al fin tras luchar y luchar, lo consiguió matar y a la princesa liberar.
Esta corrió hacia él, agradecida a más no poder.

"Oh, héroe del cual desconozco nombre y procedencia, en toda la batalla no os he oído hablar...Por favor, pide lo que sea, como reina, ya que mis padres ahora están muertos, te concederé cualquier deseo."

Así era, aquel héroe no dijo nada, hasta entonces que a la princesa cortó la palabra para pronunciar el deseo que hasta allí le logró guiar.

"Menos hablar y más bajarte las bragas."

Y colorín colorado, no comieron perdices, pero si pescado.

FIN


Atte

,.-´`´-.,Aku Mad Mum,.-´`´-.,

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